A pesar de que Nueva York es una de las ciudades mas importantes no sólo de Estados Unidos sino a nivel mundial, es también una ciudad con una gran desigualdad económica y social; hay mucha gente pobre y además con esta crisis muchas personas se han quedado sin empleo.

Las Madres de Desamparados y San José de la Montaña estamos presentes en New York desde 1917, en el distrito de Manhattan.

Atendemos una guardería infantil para niños/as de entre 1 y 3 años. También regentamos una residencia para chicas, la mayoría estudiantes.

En la ciudad de New York el 8 de marzo pasado se suspendieron las clases y actividades en todo el estado y el día 15 de ese mismo mes comenzó la cuarentena para todas las actividades no necesarias, por lo que ya no pudieron venir los trabajadores. En la residencia quedaron 4 chicas de India, Argentina, Venezuela  e Inglaterra, que no pudieron regresar a sus hogares.

Una de las hermanas de la Comunidad se enteró un día que los trabajadores de una obra al lado de nuestra casa estaban pasando mucha necesidad. La mayoría de ellos hispanos, provenientes de México, Guatemala, Santo Domingo y Ecuador, gente muy humilde con lo imprescindible para sobrevivir. El Señor nos volvió a salir al paso; conseguimos que una empresa puertorriqueña, que se dedica a la importación de diferentes alimentos de primera necesidad nos diera un donativo en especias y con ello preparamos alimentos para ayudar a estos trabajadores. 

Este tiempo de gran incertidumbre y miedo ante lo desconocido nos ha servido para valorar más lo que tenemos y lo que somos. A veces se oscurece el camino, nos acecha la duda y la incertidumbre, pero Dios se hace presente; la ternura y fortaleza de Nuestra Madre, consuelo de los desamparados y la mano de San Jose nunca nos abandonan. Volvamos a tomar impulso para dar lo mejor de nosotras donde Dios nos quiere.

M. Josefina Jiménez y Comunidad

1 comentario en “Manhattan, una ciudad de contrastes”

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