| Primer
periodo: 1880-1922
Es una etapa transida de la experiencia
fundante, que se caracteriza por un intenso fervor carismático
y una gran cohesión interna. En los comienzos
no existe formalización jurídica alguna
hasta 1886, en que Madre Petra, a petición del
Obispo de Málaga, escribe personalmente las primeras
Constituciones. Es el primer paso serio en el proceso
de institucionalización del carisma.
Después de las fundaciones llevadas a cabo por
Madre Petra, sus dos primeras sucesoras en el generalato,
Madre Magdalena Bravo de S. José y Madre Trinidad
Conejo de S. José —que compartieron con
ella todos los gozos y dificultades del periodo fundacional—
abrieron nueve Casas. La Congregación traspasa
las fronteras y se instala en México y en Estados
Unidos.
|